Hechizos y Conjuros

3 Oraciones A San Ignacio De Loyola

Las oraciones a san Ignacio de Loyola, las cuales escribió el mismo tiene un poder de predicamento en lo que es todo el mundo católico. Especialmente en los países en los que el idioma predominante es el español. San Ignacio vivía con una enorme fe, la cual tenía completamente arraigada en su corazón católico. Él estaba completamente comprometido con todo lo que representaba el evangelio y estaba sumamente entregado sin ninguna clase de ruptura a lo que era la voluntad de dios.

Las oraciones de san Ignacio son perfectas para que las personas de todas las edades las puedan decir. Además de esto, son buenas para que los niños empiecen desde pequeños a ir meditando en gran profundidad acerca de lo que están recitando. Estas oraciones son fascinantes, contienen imágenes vivaces  con las cuales se expresan lo difícil que es poder seguir el camino de la fe.

Para los preadolescentes que de un momento a otro empiezan a sentirse como seres netamente individuales y empiezan a sentir la fe de la misma forma, estas oraciones son muy fáciles de digerir y comprenderlas a plenitud. Y lo que las haces atrayente para ellos, es que están llenas de bravura, esa generosidad, esa entrega que eran rasgos muy resaltantes de san Ignacio. Esos rasgos son las virtudes que a los niños les gustan. Son rasgos que pueden admirar y que hace que comprendan mucho más fácilmente.

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oraciones a san Ignacio de Loyola
San Ignacio de Loyola
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¿Quién era san Ignacio  de Loyola?

San Ignacio nació en Guipúzcoa en el año 1491 y murió en Roma en el año 1556. Se dice que fue quien fundo la compañía de Jesús. Anteriormente se había dedicado a las armas por querer seguir lo que eran las tradiciones de la familia, pero lamentablemente resulto herido mientras defendía a Pamplona de los franceses, esto ocurrió en el año 1521 aproximadamente.  Cuando le ocurre esto, el decide cambiar por completo y le da un vuelco a su vida. Mientras estaba convaleciente empezó a leer libros  piadosos y debido a esas lecturas, decidió cambiarse y se consagró en la religión.

Lo primero que el realizo después de curarse, fue irse a Monserrat y Manresa para ir y hacer penitencia y oración. Ahí fue donde él comenzó a elaborar lo que es su método ascético, esto ocurrió en el año 1552. En año 1553 decidió irse de viaje para poder hacer su peregrinación. Este viaje decidió hacerlo en los lugares santos de Palestina. Finalmente decidió regresar a España cuando contaba con 33 años de edad. Ahí comenzó a estudiar, y esto lo hizo para poder afrontar todo lo que era su proyecto que tenía para unirse al apostolado. Estudió en tres universidades, una era la universidad de Alcalá de henares, la otra era la universidad de Salamanca y finalizo en la universidad de París.

Ignacio de Loyola empezó a difundir su método de ejercicios espirituales, estas fueron sus primeras actividades, las cuales hicieron que se sospechara de él y de que esas actividades fueran heterodoxas. En el año 1524 fue procesado en Castillas y a raíz de esto se le prohibió que predicara y lamentablemente tuvo que parar sus estudios.

Entre los años 1526 y 1534 decidió irse a parís y allí se graduó en artes. Ahí logro reunir un grupo de 6 compañeros y hablo con ellos expresándole sus ideas y les sembró el germen o curiosidad de la compañía de Jesús. Juntos hicieron los votos de pobreza y el apostolado en la cueva de Montmartre. Quisieron viajar a palestina, pero se les fue imposible debido a la guerra que había en aquel entonces con los turcos. Decidieron ofrecerse al Papa Pablo III y este los ordeno como sacerdotes en el año 1537.

La compañía reproducía esa estructura militar, bajo la cual Ignacio fue criado, pero esta lo hacía bajo la fe católica y esto era lo que ella propagaba. Cuidaban de los enfermos. Daban enseñanzas. Además de esto, esta compañía viajaba por Europa popularizando la fe católica, quien se había visto disminuida desde que Lutero empezó con sus predicaciones.

La compañía resulto ser un grandioso instrumento que ayudo a la iglesia a reconquistar a la sociedad, puesto que esta compañía era moderna, mucho más pragmática. Además de esto era sumamente disciplinada y tenía una conexión directa con el papa.

Ya en sus últimos días, san Ignacio de Loyola logro ver la expansión de su compañía por toda Europa y América. Se destacaba enormemente la presencia de la juventud y el gran debate intelectual. San Ignacio de Loyola fue canonizado en el año 1622 por clemente XV.

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Oraciones a san Ignacio de Loyola

Oración a san Ignacio de loyola

Oh gran san Ignacio de Loyola, tu que fuiste el fundador de la compañía de Jesús y eres mi abogado y mi gran protector.

Ahora que ya estás en lo más alto del cielo por haber realizado tus grandes obras honrando y dándole toda la gloria a dios.

Combatiste a todos los enemigos de la iglesia, defendiste toda la fe. La regaste por todo el mundo a través de tus hijos.

Te pido que me alcances de la divina piedad. Sé que todos los méritos son de nuestro señor Jesucristo, a través de su gloriosa madre quien es la intercesora.

Pido perdón por todas mis culpas, quiero que me auxilies en toda la eficacia para poder amar a nuestro dios y servirle con todo el empeño, con toda la firmeza y con toda la constancia, a través del camino hacia la virtud y la dicha de poder morir en su gracia y en su amistad.

Quiero poder verle, poder amarle, poder gozarle y glorificarme en su grata compañía. Por los siglos de los siglos.

 amén.

Oración para entregarte en la fe

Esta oración es recomendada para dar las gracias después de haberse comulgado y también como oración al despertar.

Toma, mi señor.

Te doy toda mi libertad.

Toma de mi memoria.

Todo mi entendimiento.

Toda mi voluntad.

Todo mi haber y todo mi poseer.

Tu que me diste a ti, señor.

Lo devuelvo.

Todo es tuyo.

Dispón de ello según sea tu gran voluntad.

Dame todo tu amor y toda tu gracia, que con tan solo ellas me basta.

Amén.

Oración a san Ignacio de Loyola para arreglar los problemas

Glorioso san Ignacio, alcánzame en el señor Jesucristo y haz que consiga agrandar mi fe y mi virtud.

Acomoda todos mis pensamientos, todas mis palabras y todas mis obras a lo que siempre fue el eslogan de tu emblemática empresa.

Que todo sea para la gran gloria de dios.

Santísimo san Ignacio, te suplico me des tu ayuda en este momento difícil por el cual estoy pasando, ayúdame por la devoción que tuviste al gran misterio de la santa trinidad.

Que tú inmensa virtud y tu gran bondad, te pido que intercedas ante dios y que pidas me dé remedio a mis penas y fatalidades.

Sobre todo en aquellas que están oprimiendo mi corazón.

(Pide lo que deseas conseguir)

San Ignacio, también pido que protejas siempre y que siempre me guíes por el camino de la luz, no me relegues y no accedas a que vaya por el camino del mal.

Quiero vivir en la voluntad de dios y que después de esta vida que poseo, pueda hallar la gloria de la resurrección y así poder estar junto a ti en el cielo por toda la eternidad.

En la gloria del padre

En gloria del hijo

En la gloria del espíritu santo

En la gloria de la santísima trinidad

Como fue en el principio de los siglos.

Por ahora y por siempre.

Por los siglos de los siglos.

Amén.

Recuerda…

…Estas son tan solo algunas de las oraciones a san Ignacio de Loyola con las cuales podemos pedir de su gran ayuda. Siempre y cuando las usemos con fe, él siempre nos va a oír y nos ayudara.

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